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Recordando a mi querido tío Raúl Elas Reyes, el ilustre pintor salvadoreño

Recordando a mi querido tío Raúl Elas Reyes, el ilustre pintor salvadoreño

 “No quiero calles ni plazas con mi nombre cuando muera. Eso no es importante para nadie. ¿Quién piensa en el poeta nicaragüense cuando pasamos por la calle Rubén Darío?” Raúl Elas Reyes

Cuando era muy niño, imaginaba a mi tío Raúl como un caballero andante de la España del medioevo, debido a su porte siempre pulcro y elegante, su esmerada educación y – en especial – por su cabellera corta y ondulada, su barba de perilla fina y puntiaguda y su bigote corto y delgado, todos muy bien cuidados y totalmente platinados, no obstante que no sobrepasaba los cincuenta años de edad.

Cuando llegábamos a la puerta de su finca «Vista Alegre», situada sobre la calle al parque Balboa de San Salvador, y lo veía cruzar el antiguo portón de la propiedad y perderse en la espesura de su bosque privado, cubierto por densa neblina, me imaginaba que se introducía a una región fantástica, plagada de seres y cosas maravillosas que luego transportaba a sus pinturas.

Dentro del entorno familiar era un hombre de pocas palabras pero muy amable; poco expresivo pero sincero en su afecto familiar, siempre listo a pasar cariñosamente su mano sobre mi cabeza y brindarme una sonrisa. Todavía conservo un suéter azul de lana que me regalo y que él usó cuando estuvo en Europa capacitándose como pintor.

Cuando crecí lo vi muy pocas veces, debido a mis estudios universitarios y la necesidad de empezar a trabajar muy pronto para apoyar a mi madre en el sostenimiento del hogar, luego de la muerte de mi padre José René Serrano Reyes, medio hermano de mi tío Raúl y también asiduo lector y amante del arte, solo que en las ramas teatral y locución.

Cuando me gradué de Licenciadura en Ciencias Jurídicas, mi tío llegó a mi graduación y me obsequió una de sus pinturas, la que  conservo con mucho afecto y cuidados: un pequeño cuadro de su colección de paisajes impresionistas de verano, que representaba a las montañas de San Salvador y la ciudad en sus faldas, tal como sus ojos de pintor las concebían desde los alrededores de la finca «Vista Alegre».

Una de las cosas que siempre le agradecí, fue que nunca dejó de visitar a mi padre cuando, ya en paso de muerte, tuvo que ser hospitalizado víctima de una diabetes mellitus mal cuidada que le terminó desencadenando enfisema pulmonar y hasta tuberculosis. Los médicos y enfermeras del humilde hospital se quedaban intrigados y admirados al recibir las visitas frecuentes de aquel ilustre personaje, impecablemente vestido y de aspecto tan distinguido, quien siempre le llevaba frutas a mi papá y conversaba muy afablemente con él. Creían que se trataba de algún diplomático europeo y mi padre, muy orgulloso, les aclaraba que se trataba de su hermano, el ilustre pintor Elas Reyes, quien a diferencia de otros parientes y amigos cercanos nunca puso como pretexto la distancia, el lugar o un posible contagio para visitarle. ¡Grande en nobleza mi tío!

De mi tío Raúl, quien siempre fue muy reservado con respecto a su vida personal y hasta profesional, se han escrito muchas reseñas biográficas, las cuales generalmente presentan cierta inexactitud inconsciente; por lo que, en honor al cariño y respeto que le tuve, decidí hacer una revisión exhaustiva de dichas reseñas, cotejándolas con datos y hechos que mi persona y otros familiares cercanos conocimos directamente, todo con el propósito de ser lo más exacto y fidedigno posible, ordenando la información recopilada de manera cronológica.

Espero que esta humilde labor investigativa sirva como tributo póstumo a mi recordado tío Raúl, quien supo unir a sus variados talentos artísticos e intelectuales aquellas cualidades morales y espirituales que hacen verdaderamente grandes a las personas de buena voluntad.

A continuación comparto la Biografía de mi tío Raúl,  habiendo hecho uso de varias fuentes para enriquecer su contenido, las cuales detallo al final.

Biografía de Raúl Elas Reyes

El célebre pintor salvadoreño Raúl Elas Reyes, quien definitivamente ocupa un lugar de innegable preeminencia dentro de la historia de la pintura salvadoreña, nació el 31 de mayo de 1918, en San Salvador, siendo hijo de don Francisco Elías y de doña Margarita Reyes Mirón.

Fue un pintor muy observador, analítico y creativo, quién cultivó diversos estilos pictóricos (paisajismo, impresionismo, cubismo, abstracciones con collage, etc.), así como variadas técnicas artísticas, siempre en continua indagación cromática y volumétrica, a fin de alcanzar la armoniosa conjugación de colores, valores, masas y planos; para lo cual hacía uso de todo tipo de superficies para estampar sus obras, ya que pintó sobre papel, cartón y tela, algunas veces utilizando madera, metal y otros elementos en sus cuadros (collages). Todo en aras de satisfacer su búsqueda incesante de nuevas formas de expresión plástica, a través de la permanente renovación e innovación de su genio pictórico, nunca carente de esmero y nitidez artística.

Era reconocido por colegas y discípulos, debido a su peculiar hábito de pintar sin hacer bocetos previos, ya que tenía el don de ser extremadamente preciso al dibujar contornos, trazos y lineas continuas.

Como también le fascinaba la fotografía, se acostumbró a capturar imágenes de todo aquello que le parecía digno de trasladar a sus lienzos, a fin de conservar la mayor fidelidad posible, con respecto a su belleza original, pero siempre bajo la óptica de su particular concepción impresionista del mundo. Su afición a la fotografía, lo llevó también a practicar consistentemente el buceo marino y lacustre, a fin de adentrarse en las profundidades y capturar hermosas fotografías de hábitats asombrosos e inexplorados, que eventualmente transportaría a sus pinturas.

De personalidad afable, caballeresca y mesurada. Era lector asiduo, dada su sed incansable de nuevos conocimientos, aunque humilde y accesible a todo aquel que deseara conocer acerca del maravilloso mundo del arte en general y de la pintura en particular. Resultaba ser el anfitrión ideal: ameno, apacible, gran conversador, quien también sabía escuchar a sus interlocutores,  acertado en sus juicios y capaz de argumentar  con propiedad y respeto.

Autor de una obra extensa y multifacética, mayormente inclinada hacia su amor por la naturaleza y el paisajismo impresionista: caracoles, caballitos de mar, canoas, olas, pescadores y otros temas marinos, llenos de luminosidad; bambúes, amates y otros árboles exuberantes, ricos en color y equilibrio; paisajes de verano, plagados de montañas y elevaciones de todo tipo y color; paisajes de selvas; paisajes de trópicos; paisajes urbanos (arquitectura y ciudad); paisajes precolombinos y coloniales; múltiples exploraciones abstractas… Utilizando audazmente diferentes combinaciones, texturas, materiales,etc.

Entre los coleccionistas podríamos reunir más de 900 obras pintadas desde sus primeras exposiciones, aparte  de las que todavía están en poder de doña Joy Mejía Roy, quien fuera su cuñada y destinataria final de su acervo cultural y ecológico.  Son muy conocidas sus pinturas: «Caballos del Mar», “Selva”, “La Selva”, “Interior Gótico”, “Nocturno en el Puerto”, “Laberinto” y “Ruinas”.

En 1937 ingresó a la Academia de Dibujo y Pintura establecida en San Salvador por el maestro español Valero Lecha, quien hizo de nuestro país su segunda patria y es considerado el padre de la pintura salvadoreña. Esta academia estaba en la esquina opuesta del Teatro Nacional, en la segunda planta del edificio que todavía alberga a la Farmacia Principal.
Cinco años después, Raúl se graduó como pintor en la Primera Promoción de dicha Academia, compuesta solamente por cinco alumnos, todos muy célebres y verdaderos pilares de la cultura salvadoreña: Julia Díaz, Noé Canjura, Antonio Pineda Coto (dibujante y caricaturista), Mario Araujo Rajo y Raúl Elas Reyes.

En 1942 expuso por primera vez su obra al público, junto a Julia Díaz y Noé Canjura, habiendo sido muy bien recibidos por la crítica de la época.

En 1948, partió rumbo a México para estudiar en compañía de Noé Canjura, donde se dedicó a estudiar grabado en cursos libres que daba la Escuela del Libro, Centro Cultural pionero en cuanto al estudio de las tendencias más avanzadas de la época; así como a contemplar las obras de los grandes muralistas mexicanos del momento: David Alfaro Siqueiros, Diego Rivera y José Clemente Orozco.

En 1949, durante la administración del presidente Coronel Óscar Osorio, se le otorgó una beca, junto con Julia Díaz, Noé Canjura y Antonio Pineda Coto, para continuar perfeccionando sus estudios pictóricos en Paris, Francia, que incluyó también España e Italia, asistiendo a la Escuela Nacional Superior de Bellas Artes (L’Ecole Nationale Supérieure des Beaux-Arts), regresando a El Salvador hasta 1953. Su otro compañero de Academia, Mario Araujo Rajo, no fue beneficiado con la beca por lo que partió rumbo a Sudamérica donde se dedicó por completo a la creación publicitaria y la serigrafía.

Durante su estadía en Europa, Elas Reyes expuso en 1952 en Galerías Buckholz del Paseo de Recoletos, Madrid, dejando muy impresionados a los españoles. Desde sus inicios como pintor, fue gran admirador de las obras de Paul Cézanne (1839 – 1906), pintor francés postimpresionista, considerado el padre de la pintura moderna.

Presentó exposiciones en la Primera Bienal Hispanoamericana en Madrid (España), considerado como el acontecimiento artístico más trascendental de la España de los 50’s, y en París (Francia).

Todas estas experiencias vividas, le llevaron a encausar sus pinturas hacia la dinámica de los procesos paisajísticos y a heredar patrones estilísticos del realismo europeo y el informalismo abstracto, como fiel ejemplo de las transiciones plásticas de la vanguardia en El Salvador de los años setenta, habiendo realizado brillantes exposiciones de su obra en México y los Estados Unidos de América.

Su muestra recibida en la Newman Gallerie de Filadelfia, motivó que en la sección de arte del «The Christian Science Monitor» de Boston se le reconociera de la siguiente manera:

«Follajes lujosos, luces brillantes, intrincada búsqueda en el espacio forman las pinturas de Elas Reyes. Sus paisajes combinan matices opalinos que van desde el rosa hasta el azul y el púrpura, y aunque en la naturaleza no se vean los colores así, él nos convence de que así deben aparecer. Sus cuadros sin ser surrealistas, sugieren tesoros ocultos y profundas exploraciones en un espacio misterioso.»

Al retorno de París, se casó con la que fue su esposa de toda la vida: Dickie Mejía Roy, conocida por Dickie Mejía de Elas Reyes, e instaló su hogar familiar y taller de pintura en la Finca o Quinta Vista Alegre de San Salvador, camino al Parque Balboa, propiedad de su familia política, donde contempló la ciudad de San Salvador y la tomó permanentemente como marco de inspiración para su fecunda y prolija obra pictórica.

En 1967 fungió como profesor en el Departamento de Artes Plásticas de la Dirección General de Bellas Artes; y de Arte Precolombino y Arte Colonial en la Facultad de Ingeniería y Arquitectura de la Universidad Nacional. En 1968 fue Presidente de la Asociación de Artistas Salvadoreños.

Elas Reyes fue fundador de la Asociación de Artistas Plásticos de El Salvador (ADAPES), la cual obtuvo su personería jurídica hasta el 29 de agosto de 1994, gracias a su iniciativa; y dirigió por un tiempo el Comité Nacional de Artes Plásticas. Destacó también como ilustrador de obras y conferencista de arte.

Raúl Elas Reyes falleció de un ataque cardíaco a los 79 años de edad, en su residencia en la Quinta Vista Alegre, el 10 de abril de 1997, mientras charlaba con parientes y su esposa Dickie Mejía de Elas Reyes, quien falleciera unos años después. Las cenizas de ambos están enterradas bajo dos grandes piedras laja, situadas en el patiecito que colindaba con la habitación que desde siempre fue su Estudio de Pintura dentro de su residencia.

Premios y reconocimientos obtenidos:

  • Se le otorgó la medalla al mérito artístico de la Unión General de Autores y Artistas de El Salvador (UGAASAL), en 1984.
  • Fue condecorado como Caballero de la Orden de las Artes y las Letras por el Ministerio de Cultura de Francia, en 1990.

Fuentes:

Diario «La Prensa Gráfica» del 12 de abril de 1997. Sucesos: Fallece maestro de la pintura Raúl Elas Reyes, página 35-A.

Revista Dominical de «La Prensa Gráfica», del 20 de abril de 1997: «Así me lo dijo Raúl Elas Reyes», por Luis Federico Hernández.

«Procesos del Arte en El Salvador», por Astrid Bahamond Panamá, páginas 113-122, 25-127, 150, 153 y 319.

https://www.ecured.cu/Ra%C3%BAl_Elas_Reyes

http://semblanzaselsalvador.blogspot.com/2011/12/raul-elas-reyes.html?m=1

http://casadelaculturalsalvadorena-ny.blogspot.com/p/raul-elas-reyes.html

http://www.pintoreslatinoamericanos.com/search/label/pintores%20salvadore%C3%B1os%3A%20reyes%20raul

www.redicces.org.sv/jspui/bitstream/10972/460/1/Cultura%20No_6.pdf

http://www.bcr.gob.sv/esp/index.php?option=com_content&view=article&id=94&Itemid=238

http://archivo.elsalvador.com/noticias/2005/11/21/editorial/edi3.asp

https://www.facebook.com/pg/Asociaci%C3%B3n-de-Artistas-Pl%C3%A1sticos-de-El-Salvador-250269706914/about/?ref=page_internal

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  2. JOSE ROBERTO GONZALEZ PORTILLO

    DISCULPE USTED QUE ESCRIBIO EL PRINCIPIO DEL ARTICULO, NO CONOCE A ROBERTO GONZALEZ REYES PRIMO DE RAUL ELAS REYES MI NOMBRE ES JOSE ROBERTO GONZALEZ PORTILLO, SOY NIETO DE ROBERTO GONZALEZ REYES, PRIMO DE RAUL ELAS REYES LE DEJO MI WASSAP PÀRA HABLAR CON USTED SOBRE MI TIO ABUELO RAUL ELAS REYES YO SOY CONTADOR IGUAL A MI ABUELO Y MI TIA ME CONTO DE RAUL ELAS REYES Y QUIERO VER ADONDE PUEDO VER LAS OBRAS DE RAUL ELAS REYES SALUDOS.

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